Las mujeres en la política paquistaní

 

1. El marco histórico | 2. APWA | 4. Primeros pasos del WAF | 5. Situación actual

 

3. El naciminento del WAF

Así se ve muy claramente que un movimiento feminista nació en Pakistán bajo circunstancias sumamente difíciles. En resumen, esas circunstancias eran las siguientes:

1. Una dictadura militar. El dictador era muy fuerte, habiendo recibido armamento y dinero casi innumerable desde los EE.UU. para luchar en su guerra contra la RSSU. Además, recibió todavía más apoyo económico e ideológico desde la Arabia Saudita.  

2. Falta de liderazgo en la oposición política, porque casi todos los líderes de la oposición política estaban en la cárcel o en el exilio. La gran mayoría de los hombres corrientes no creía que las leyes del tipo de las de Arabia Saudita iban a ser aplicadas en Pakistán, un país que jamás había tenido ideología extremista.

3. Un pueblo totalmente asustado e incapaz de acción. El dictador había matado a Zulficar Ali Bhutto, y su condena a muerte se ejecutó a pesar de la oposición diplomática de la mayoría de los países del mundo. El control militar era casi total.

4. Las organizaciones femeninas, como APWA y otras, sólo tenían experiencia en desarrollar un papel social porque habían dejado la política al gobierno central y a los políticos.   

Benazir Bhutto 

En el otoño de 1981, bajo las leyes islámicas, en concreto, el Hadood Ordinance de 1979, un juez de Karachi, la gran ciudad sureña, decidió la pena de  100 azotes a una mujer, Fehmida y la lapidación a su pareja, Allah Bux. Lo que pasó fue que Fehmida se enamoró de Allah Bux, conductor de un autobús. Era de una etnia pakistaní diferente a la de Fehmida, ya casado y con hijos. Fehmida sabía que a sus padres no les gustaría que se casara con Allah Bux. Se fugaron y se casaron en presencia de los testigos necesarios, pero no registraron el casamiento hasta seis meses después, cuando Fehmida se quedó embarazada. Los padres de la muchacha intentaron convencerla para que volviera a casa, dejando a su marido “extranjero” (porque era de una etnia diferente a la de Fehmida); luego ofrecieron un soborno a Allah Bux y finalmente, les denunciaron a la policía como un caso de secuestro. Por su parte, el juez decidió el caso por adulterio y dijo que la pena de 100 golpes sería aplicada a Fehmida dos meses después del parto. 

WAF

Una organización femenina, Shirkat Gah (literalmente, “lugar de participación”) con base en Karachi, tomó la iniciativa. Invitó a un mítin a las organizaciones y a las mujeres interesadas para formar una plataforma común para defender sus derechos. Al primer mitin asistieron 30 mujeres, muchas representando a sus organizaciones. El resultado fue la formación del Women´s Action Forum (WAF). Las reuniones que siguieron eran un plan de emergencia para defender las vidas de Fehmida y Allah Bux. Pidieron a la corte los detalles del caso, empezaron una investigación llamada “Hadood Ordinance,” y decidieron defender legalmente a la pareja. Esto no fue necesario, porque uno de los mejores abogados en justicia islámica, Khalid Ishaq, decidió defenderles.

Imagen tradicional de la mujer

Legalmente, el caso no tenía bases concretas. Estaban casados y sólo no habían registrado el casamiento por lo cual la pena era de sólo de 1000 rupias (equivalente a 4000 pesetas) y 3 meses de cárcel. Además, como antes de la promulgación de las “Family Laws” en 1961, y más en los pueblos, muchos casamientos no eran registrados. Aplicando esa ley significaba juzgar culpable de ilegitimidad a casi una generación entera. Bajo el mismo “Hadood Ordinance” ninguno de los dos no había confesado su “crimen,” y sobre todo, no existía ningún testigo. El Islam requiere 4 testigos de reputación intachable, del hecho. Igualmente, en el Islam, una pareja que sólo piensa estar casada no puede ser juzgada culpable de adulterio. Además, el gran fallo técnico fue que los padres de Fehmida acusaron a Allah Bux de secuestro, y el juez les juzgaba por adulterio. Mientras que Khalid Ishaq defendió el caso con éxito en el Tribunal Supremo, WAF se dedicó a otros asuntos urgentes. 

Durante los tres años anteriores, 1978-1981, una serie de acciones habían desmenuzado los derechos de la mujer pakistaní en general. Como hemos visto, el caso de Fehmida-Allah Bux era de la clase económicamente media-baja, pero otras medidas afectaban negativamente a las mujeres de todas las clases sociales. Por ejemplo, el gobierno prohibió a las mujeres participar en deportes donde hay espectadores. Inició un proyecto para crear una universidad femenina (realizado en 1999) y separar a la mujer definitivamente del ámbito público. Empezó varias campañas, como encuestas, artículos en periódicos en la tele, para decidir el lugar y estatus de la mujer, como si fuera algo nuevo. Además, estas medidas pusieron en peligro la validez de las Family Laws. Se recuerda que gobierno tras gobierno en Pakistán, fueran civiles o militares, siempre habían apoyado los derechos de la mujer. Sobre todo, lo que afectaba a la vida cotidiana de la mujer privilegiada: de repente, aparecieron hombres criticando los vestidos de esas mujeres en lugares públicos y privilegiados. También, se cuestionaba en lugares públicos a parejas sus relaciones legítimas, aunque obviamente eran padre e hija. Se suele decir aquí que desde siempre, la mujer pakistaní vestía muy modestamente en los bazares y otros lugares públicos y comunes. En los 80, lo nuevo era la campaña sistemática negando todos los derechos de todas las mujeres.

En septiembre de 1981 WAF empezó una campaña de firmas para apoyar 5 puntos básicos. (1) Que las Family Laws fueran reforzadas y no revocadas. (2) Que las mujeres encarceladas obtuvieran protección. (3) Que a las deportistas femeninas se les permitiere competir en deportes con espectadores. (4) Que los escasos recursos económicos del país fueran invertidos en alfabetización de mujeres y no en una universidad separada del hombre. (5) que las actividades culturales fueran permitidas otra vez en los centros educativos.

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